¡El gigantesco árbol de alcanfor y el majestuoso futon taiko! Desvelando las leyendas y misterios que yacen en el antiguo santuario de Sakai, Mozu Hachiman-gū.

Situado en la ciudad de Sakai, en la prefectura de Osaka, justo al sur del Kofun del Emperador Nintoku, declarado Patrimonio de la Humanidad, se encuentra el Santuario Mozu Hachimangu (también conocido como Mozu no Hachimangu). Este santuario, que presume de un extenso recinto de aproximadamente 33.000 metros cuadrados y ha sido querido desde antaño como «Mozu no Hachiman-san», alberga misteriosas leyendas que van más allá de lo que cuentan los libros de historia, y vibrantes festivales que conmueven el alma de las personas.

Información básica

Ubicación: 5-706 Mozu Akahata-cho, Kita-ku, Sakai, Osaka
Deidad principal (Gosaishin): Emperador Ojin (Ojin Tenno)
Fundación: Se dice que el origen se remonta a cuando la Emperatriz Jingu, de regreso de su expedición a Sankan, enterró su túnica ceremonial como un sustituto de sí misma en este lugar, con la esperanza de la prosperidad eterna de Mozu.

El misterio oculto en el origen del nombre «Mozu»

El nombre de este lugar, «Mozu», guarda una leyenda un tanto inquietante y misteriosa. Según el «Nihon Shoki» (Crónicas de Japón), cuando el Emperador Nintoku intentó construir su mausoleo en esta tierra, un ciervo salió corriendo de un campo y cayó. Intrigado, el emperador investigó y se dice que un alcaudón (mozu) salió volando de la oreja del ciervo, la cual había sido devorada por dentro.

Desde entonces, este lugar fue conocido como «Mozu no Mimihara» (Campo de la Oreja del Alcaudón). El nombre del santuario también se deriva de esta leyenda, un episodio que evoca la maravilla de la naturaleza y la voluntad divina.

¡800 años de antigüedad! El poder que reside en el impresionante «Gran Árbol de Alcanfor»

En el recinto del santuario, destaca con particular esplendor el «Okusu» (Gran Alcanfor), designado monumento natural de la prefectura de Osaka. Se dice que su edad oscila entre los 800 y los 1000 años, con una circunferencia de tronco de aproximadamente 9 metros y una altura de unos 25 metros.

Existen leyendas que afirman que este gran alcanfor fue «plantado por la Emperatriz Jingu», y se dice que «una deidad reside en el árbol, y tocarlo te llena de vitalidad». Al pararse frente a él, uno se siente abrumado por su abrumadora fuerza vital y puede sentir la esencia de este lugar como un santuario especial.

¡Valiente y espléndido! El «Tsukimi Matsuri» y la historia detrás del futon daiko

El Santuario Mozu Hachimangu es famoso por su «Tsukimi Matsuri» (Festival de Observación de la Luna), que se celebra anualmente el fin de semana más cercano al decimoquinto día del octavo mes del calendario lunar. El protagonista de este festival es el «futon daiko», un flotador de tambor que pesa aproximadamente 3 toneladas y mide alrededor de 4 metros de altura.

¿Por qué se le llama «futon»? Muchos se harán esta pregunta. De hecho, la decoración roja de cinco niveles en la parte superior del carro del tambor imita un «futon», y se dice que representa el «mikura» (asiento imperial), un sitial para que las deidades se sienten.

El clímax del festival, cuando el gigantesco futon daiko asciende rápidamente por las escaleras del santuario, es simplemente impresionante. Los cánticos únicos de los portadores, «¡Bera, bera, berashoshoi!», son tan poderosos que, una vez escuchados, no se olvidan fácilmente.

Atractivos ocultos: la conexión con el origen de los haniwa

Los alrededores del Santuario Mozu Hachimangu fueron una vez el lugar donde se construyó un vasto grupo de kofun (túmulos funerarios antiguos). Existe un trasfondo histórico que indica que en esta tierra habitó el clan Hajishi, que se dedicaba a la creación de «haniwa» (figuras de arcilla) para colocar alrededor de los kofun.

Cerca del santuario, aún quedan muchos lugares que evocan la imagen de los kofun. Si se pasea por los alrededores después de la visita, uno puede entrar en contacto con las oraciones que la gente antigua depositó en esta tierra y el misterio de su visión de la vida y la muerte.

Puntos clave para la visita

El Santuario Mozu Hachimangu es también venerado como una deidad para la protección contra el mal, la seguridad familiar y el éxito en las competiciones. En particular, a quienes deseen recibir el poder del Gran Alcanfor se les recomienda visitarlo en las tranquilas horas de la mañana.

Un profundo verdor que le hará olvidar el bullicio de la ciudad, y numerosas leyendas que se remontan a la antigüedad. Cuando visite Sakai, no dude en adentrarse en este espacio místico.

Enlaces relacionados y referencias

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